Para un Birmano cruzar la frontera entre Tailandia y Birmania ilegalmente es sorprendentemente sencillo, una vez llegan a la frontera donde un río separa los dos países, suben a una canoa o cuando hay poca agua cruzan caminando, y no hay una canoa sino varias en todo el río. Cruzan y te saludan cargados con maletas mientras a lo alto ves el puente donde la gente pasa por el check point de inmigración con el pasaporte sellado y su respectiva tasa pagada. Nos contaron que antes había militares, ahora parece que hacen la vista gorda y que de vez en cuando aparecen policías para sacarles dinero.
