La historia de Sangmanee no fue fácil, estuvimos más de una semana siguiendo su día a día, por lo que casi grabamos suficiente material como para poder hacer una película.
El montaje final tampoco fue fácil, decidimos alargar cinco minutos más la duración media que solemos tener en cada historia, la de Sangmanee dura diez minutos. La razón es que queríamos que, quien viera su historia, sintiera que ha vivido al detalle cómo es la vida de un luchador de muay thai, aún así hay cosas que no hemos podido añadir como los masajes de crema que hacen a Sangmanee antes del combate con los que su cuerpo luce brillante. Por este motivo, hemos hecho una pequeña selección de escenas e imágenes sueltas que no aparecen en la historia, pero que pueden ser interesantes para conocer la vida de un luchador de muay thai.