La primera vez que nos hablaron de boxeo fue en Manila. Estábamos comiendo el menú del día en un bar frente al hostal, cuando un filipino algo borracho que estaba en la mesa de al lado nos empezó a hablar de Manny Pacquiao. Joan y yo nos miramos buscando información en la mirada del otro, nos preguntábamos, ¿le conoces? No teníamos ni idea de qué nos estaba hablando. Continuó explicándonos que ese tal Pacquiao pelearía las próximas semanas. «Y mira eso de ahí, es suyo», decía señalándonos el edificio más alto de la calle, que se ve desde cualquier punto del barrio de Malate.
Al regresar al hostal lo primero que hicimos fue buscar en Google a Pacquiao. Para nuestra sorpresa, este gran desconocido para nosotros, es boxeador profesional, cantante, actor. Ah, y político filipino. Por eso no es de extrañar que esté tan forrado que sea suyo el edificio de nuestra calle.

Viendo un combate de Pacquiao en un gimnasio de Manila
Leyendo sobre su biografía conocimos que el deporte por excelencia en Filipinas es el boxeo, y que muchos niños sueñan con salir de la pobreza boxeando para poder llegar a ser como Pacquiao. O tener el dinero de Pacquiao. Nos pareció una buena historia, que le daba especial ilusión a Joan, ¿por qué no documentamos la historia de un luchador que se entregue al máximo, que su vida solo sea el boxeo para llegar a ser como él?
Para documentar la historia de un boxeador nos recomendaron ir a General Santos, la tierra natal de Manny Pacquiao. Pero ya no había tiempo, en pocos días íbamos a regresar a China. Nos quedamos, por tanto, con las ganas de hacer la historia de un boxeador en Filipinas.
En Tailandia, cinco meses después, se nos despertó de nuevo el apetito de hacer una historia de boxeo. El muay thai, el boxeo tailandés, es el símbolo nacional de la historia y la identidad de Tailandia, que se desarrolló porque el país estaba en sucesivas guerras con sus vecinos Birmania y Camboya. Los soldados empezaron a utilizar su cuerpo como arma en situaciones de distancia corta. El muay thai era parte del currículum para poder aspirar al trono.
Pero en el boxeo tailandés no todo es historia, a día de hoy es uno de los deportes de contacto más extendidos y antes de cada pelea hay un ritual para ahuyentar los malos espíritus y mantener la conexión con sus supuestos maestros. Por eso no queríamos una simple pelea, sino la historia de alguien que siga el muay thai y quiera dedicarse profesionalmente al muay thai.
Esta semana he escrito a más de 20 gimnasios preguntando por una boxeadora que vaya a pelear mientras estemos en Bangkok, ya que nos daba especial ilusión documentar a una mujer. Nos respondieron muy amablemente en 13 Coins Gym y allí es donde hemos conocido a nuestra historia, que finalmente no es una boxeadora, sino un adolescente que es la nueva promesa del muay thai.
Pronto os contaremos más, por ahora os presentamos a nuestro protagonista Sangmanee:

Me parece una historia interesante.
Con muchas ganas de que estrenéis el documental de este chico!