En estos momentos estamos en Bangkok buscando una historias de una boxeadora, pronto os contaremos más, pero antes nos gustaría compartir los primeros días en Yunnan donde encontramos la historia del Dr. Ho. que será la primera historia de la segunda temporada.
En Yunnan tuvimos unos días literalmente de locos y de lo más surrealistas; conocimos a un médico madrileño que se ha hecho conocido en las redes sociales chinas cantando en mandarín y tiene 14 mil seguidores, un alicantino que da seminarios de budismo a cambio de plátanos, una francesa anarquista -que ha decidido ir a vivir a una dictadura- y un matrimonio de una china de 33 años y un alemán de 67, muy simpáticos y de lo más peculiares.

La pareja está decorando su casa y tienen algunos problemas con sus vecinos, que pegaron al alemán con una pala porque no les gusta el muro de su casa por no ir acorde con el feng shui. Como consecuencia de la pelea, el alemán, que en su tiempo libre se dedica a la fotografía, ha perdido visión de un ojo y utiliza una televisión de plasma para ver sus fotos en gran tamaño rodeado de una colección de piedras.

Si parece difícil encontrarse con estas historias durante los primeros días, es porque todavía no hemos hablado de la familia propietaria de uno de los hostales donde nos hemos alojado, unos mosuo que iban tan borrachos que de madrugada se pusieron a gritar, cantar e incluso aullar como si fueran lobos. Eso sin hablar de que la propietaria vino a buscarme para presentarme a alguien, para verla minutos después besándose con una mujer. Son los inconvenientes que a veces nos encontramos al buscar el alojamiento más barato. Como os podéis imaginar, cambiamos de hostal.
El siguiente hostal, que fue nuestra residencia durante un mes, es el mejor en el que hemos estado y el más barato de todos, pero tenía un inconveniente; hacía tanto frío que, al no tener calefacción, teníamos que trabajar en el cuarto de baño con los focos de calor.

Pero de todas estas historias, nos quedamos con la del cantante español.
Cuando llegamos a Lijiang vimos escrito en la pizarra de la puerta de un bar que un español llamado David actuaba por la noche. Inmediatamente nos vino a la cabeza que en Shanghái, hace ya cuatro meses cuando nos colamos en un evento del Instituto Cervantes para conseguir una historia, nos hablaron de un español que se había hecho muy popular en las redes sociales chinas cantando en mandarín. Lo buscamos en las redes, vimos algún vídeo, pero se quedó en una anécdota.
En Lijiang teníamos curiosidad por saber si era él, ¿cuántos españoles actúan en China? Por la noche fuimos al concierto del bar y lo abordamos. Estuvimos charlando juntos, y gracias a él, encontramos el hostal barato de los mosuo, además de ofrecerse a ayudarnos como intérprete con alguna de nuestras historias.

David es un médico madrileño que cuando terminó la carrera fue a China a trabajar en medicina occidental y empezó a cantar en mandarín para aprender el idioma. La sorpresa es la gran aceptación que ha tenido entre los chinos, que cuando actúa en la calle hacen un corro alrededor de él y no pueden esperar a que termine de cantar para hacerse una foto.

Unos días después de conocer a David, fuimos a uno de los seminarios de budismo que ofrece el español que en un principio, iba a ser una de nuestras historias, pero al conocerle personalmente y tener más de un malentendido, decidimos que en lugar de hacer su historia, podría ser uno de nuestros extras. Le dijimos más de una vez que no organizara nada, aun así lo hizo y al llegar al bar donde íbamos a grabar su conferencia, le pidió a un grupo de chicos que se sentaran a hacer bulto junto a la francesa y al alemán de los que os hemos hablado al principio de la historia. Los chicos no dejaban de bostezar, y cuando terminamos, uno de ellos se acercó a nosotros para darnos una historia: un médico chino de 91 años.

Y todo encajó como un puzle.
Habíamos conocido a David, el cantante, y también médico que habla mandarín, por lo que no dudamos en pedirle su ayuda y así es como se convirtió en el intérprete de la historia, juntando por un día a la joven medicina occidental con la legendaria medicina tradicional china del Dr. Ho

Muy bien los extras, las fotos fantásticas. Buena suerte, la mereceis lo estais currando muchísimo .
Y tan locos estos días!!! La de cosas que os pasaron madre mía!!
Continuad así
Ja estic enganxada al diari de rodatge!!! He flipat molt amb la col.lecció de pedres de l´avi-borni alemany i encara ric amb la vostra ofi improvitzada a sota la dutxa!!!
Excelente poder acceder al «detrás de» de cada una de sus historias, están haciendo un excelente trabajo, Un saludo enorme desde Colombia.